sábado, 31 de marzo de 2012

EL ROSTRO DE MIS OJOS

EL ROSTRO DE MIS OJOS

Eres mi poema de amor
Eres la lluvia que humedece mis besos
La lluvia de abril resplandece  en  mis sueños
Te escribo en la arena de mis versos.

SARAHIS MENDEZ

ESTAS PEGADO A MI CUERPO…

ESTAS PEGADO  A MI CUERPO…


Mis brazos te atrapan sobre el relieve de tus besos

Te siento en cada suspiro que envélese mi piel
Te acercas como ave entre la hierba
Tus labios ardientes juegan con mi sentir
Eres el rostro de mis ojos
Fuego de caricias me llevan hacia ti.

Eres la ternura de mis noches desveladas
Mis cabellos reposan  sobre el perfume de tu morada
Tus dedos acordeón de violetas
Se inclina sobre mi seda
Tus labios mares agitados
Remueve  mis olas de amor.

Suavemente tu respiración se siente
En cada poro que se abre como una flor
Tus agitados respiros devoran mis sentidos
Me llevas hacia el abismo de tus pasiones
Mis alas se abren como acordeón de madrugada
Te llevo en cada   trozo de mis besos que te atrapan.

SARAHIS MÉNDEZ (venezolana)
Si lees esto, mi querida amiga,
 recuerda que un día me diste autorización
para publicar tus poemas

miércoles, 15 de febrero de 2012

LA VENDEDORA DE PLOMO




Mangueras negras como serpientes penetran las máquinas de hierro:
crujen, se mueven, se estremecen, mientras arden las pistas con un sol reluciente.
Olor a grasa carburante y aceite. Ruido de monedas que caen al suelo.
Cola de buses, taxis, y camiones la esperan, pues ha sabido ganarse
el cliente con su risa.
Maquinas eructando cifras arregladas por patrones indecentes.
Pagan conductores distraídos sin darse cuenta de los gajes del oficio.
El tres por ciento recibe por cada cheque cambiado,
sin derecho a preguntar de donde viene ni quien ha firmado:
Sale contento el cliente contando los billetes.
Pasan las horas, pasan los días, pasan las noches:
envolviendo la estación de servicio en su fatídica sombra.
Bocas de pistolas vomitan fuego como dragones:
“la vida o la plata” –le dicen–, mientras meten sus manos
en sus partes nobles.
Llanto de sirenas, disparos en la noche:
Corren los bandidos llevando con ellos olor de sangre plomo y muerte…
Lloran dos niños huerfanitos mirando el horizonte.
EDITH MATALLANA (desde Paris)

sábado, 28 de enero de 2012

AMOR FUGAZ





Nuestro amor fue
como la vía láctea
de un cielo
de verano;
luminoso  y opaco.
Y  como diamantes
que brillaban
en la noche;
efímeros  y mortales.



Bajo mi mano bailarinas descalzas danzan
En cada nuevo paso tiñen de negras grafías
el níveo y mudo escenario

Víctima de un poderoso influjo les permito nacer

entre espasmos de dolor y alivios momentáneos

Me alegro al descubrirlas llenas de vida

¡Bienvenidas sean! ¡Que comience la poesía!
Elena Ortiz Muñiz

domingo, 22 de enero de 2012

CUARTO AZUL

Cuarto Azul

Cuarto azul testigo mudo
de nuestras noches sin sueño.
 
Besos en el aire risas compartidas
gritos en el techo cigarros encendidos
whisky en tus labios whisky en los míos.
Fuego en tus manos juegos en las mías,
cuadros mirones con ojos saltones
permitieron la infidelidad
que tú le hacías morena mía.
Escaparate burlón con tres bocas
y dos manos que vieron en la noche
tu cuerpo acurrucado junto al mío.
Kenzo, Givenchy, Paloma Picasso,
y otros perfumes que embriagaron
tus sentidos al olerlos en mi cuerpo
vida mía.
Acariciaron tu desnudez
toallas blancas
mientras te disponías para el placer.
Besos y más besos mojaron la cama
con el elixir de la vida.
Muslos de gacela, cabellos azabaches,
dientes nacarados, piel morena,
mujer divina, fue tu entrega
como sonidos de borrascas
en atardeceres lluviosos
que cayeron impetuosos
y embriagaron
con sus besos los ríos.
Amaneceres sin sueño,
besos matutinos despedidas
sin mañana, volvías en la noche
y nos amábamos sin medida.
Todo, todo aquí en este cuarto azul
me recuerda tus amores
en este amanecer frío
sin tu cuerpo junto al mío…
Matallana Maria Edith.

INFAMIA EN LA SACRISTÍA


A la tres de la tarde en punto
dedos religiosos recorren las cuentas del viejo rosario.
Los Padres Nuestros se calcinan acompañados de Glorias
junto a la cera de  velas encendidas.
Atrapada en un laberinto de envilecidas afrentas
un alma buena busca la luz
exige ayuda…
suplica compasión.
Sollozos angustiados quiebran la calma
y sacuden el silencio que puebla  el templo sagrado…
Casa de Dios.
La infamia salpica la inmaculada calma de aquel monasterio
vulnera virtudes, destroza inocencias, mancilla la paz
Jescuristo postrado en la Cruz sangra de nuevo
Sus heridas se abren dolorosas y eternas
La Virgen María gime, implorando perdón
Hasta el cielo sentidas oraciones elevo
¡Misericordia y compasión!
El cielo está cubierto de nubarrones negros
la lluvia copiosamente cae con salada impotencia
¡Estás llorando Señor!... ¡Estás llorando!
Tu pequeño hijo, temeroso y lastimado… también.
Dios mío…Ten compasión de él.
Elena Ortiz Muñiz

lunes, 21 de noviembre de 2011

MUJER




Fresco rocío en plena alborada
luz y calor en la noche invernal
frágil, fuerte, moribunda, siempre viva.
De tus ojos caen con belleza sin igual
perlas puras y divinas
que doblegan voluntades
derribando muros indomables.

Tu sexo la casa del niño perdido
omnipotente, violentado, sabroso y voraz
mutilado, excitante, ultrajado, hambriento
refugio seguro del caminante audaz.
Esas manos cual palomas levantando el vuelo
ingeniosas, creativas, libres, inmensas
claman justicia endurecen voluntades
al tiempo que tiernamente acarician
el rostro, la piel, el cabello
aquel viejo anhelo .
Son esas piernas fortaleza de un pueblo azotado
refugio seguro del andariego adorado
con paso firme recorren senderos y valles
hermosas caminan con gracia celestial
Tu boca humedece las tierras sedientas
clama verdad, grita injusticias, exige igualdad
a la par que besa y apacienta a la fiera delirante
hasta convertirla en dócil y fiel amante.
El vientre frágil como vara de nardo,
tan fuerte como la guarida de un oso feroz
capaz de hacer que un hombre, por él, pierda el aliento
y al mismo tiempo engendrar vida y detener el tiempo.
Eres toda tú una diosa soberbia
el demonio de rostro angelical
la causa de todas las guerras…la paz anhelada
fuerza, amor, plenitud
lascivia, pecado…cumbre conquistada
Amiga, amante, esposa abnegada
madre, hija, hermana entregada
luchadora incansable, niña perdida
Pero ante todo, la más orgullosa
al saberse Mujer.

Elena Ortiz Muñiz

lunes, 26 de septiembre de 2011

ROSA ROJA

 

 

 

 

Primera parte

Rosa roja moribunda,
¿que tienes esta noche
que mis pasos has frenado,
son acaso tus tristezas
más grandes que las mías?
¿necesitas que te bese
para volver a la vida?
Y quien me besará a mí.
Dime.
quien ha sido el atrevido que
al olvido te ha tirado,
¿han cesado tus olores y belleza
De embriagarlo?
tú, bella entre las bellas,
acostumbrada a los
mejores elogios y delicadezas,
mueres esta noche de tristeza
como muere por su
ausencia el alma mía...

Segunda parte...

La miré, la amé,
me habló de sus tristezas
yo le hablé de las mías,
y así, entre palabra
y palabra una lágrima
vi caer de su rostro.
la hora de los adioses
había llegado,
ganas tuve de cogerla
y llevarla con migo a casa,
pero de haberlo hecho su vida
en mis manos habría quedado.
nos miramos en silencio
y sin decir palabra la dejé
abandonada a su suerte.
Ya en el metro y con lágrimas
en mis ojos me apeé
para salir corriendo
y tomarla entre mis manos,
pero al llegar a ella
era demasiado tarde,
un viento frío y atrevido
por siempre había robado
los pétalos de mi rosa…
EDITH MATALLANA Poeta colombiana radicada en París)

viernes, 23 de septiembre de 2011

DESEQUILIBRIO




Con mi gusto por vivir
y mi deseo de morir,
con mi fe fortalecida
y mi fe desfallecida,
con carcajadas estruendosas
y con llanto incontrolado;
así es la vida… así es mi vida,
la búsqueda de lo no encontrado,
el equilibrio perfecto,
el justo medio,
el me quieres y te quiero,
el te doy y tú me das,
el acuerdo conveniente,
el saber que tú me tienes
y yo saber que no te vas,
que estás aquí para lavar las heridas
que el tiempo me ha causado
y escuchar de ti decir: ¡tranquila!
¡no quiero verte sufrir!,
te dañas y me haces daño.
Quiero creer que esto es fácil,
sin embargo, años vienen, años van
y ese equilibrio que espero
sólo me hace desequilibrar.
1/marzo/2006